Su arquitectura única, con chasis de aluminio y diseño deportivo, le otorga la firmeza de una máquina decidida, pensada para quienes no negocian su manera de moverse por el mundo.
No es una concesión. Es una declaración
Bajo la piel del nuevo KYMCO CV3 575 nace su poder. Un bastidor completamente de aluminio forjado con 4 procesos industriales, que impresiona con su ligereza (15,3 kg) y su rigidez torsional sin igual. Este exoesqueleto esculpido convierte cada impulso del piloto en una trazada perfecta.
Este exuberante tren delantero en paralelogramo deformable deja claro su propósito: dominar cada movimiento de la suspensión KALS, compuesta por nada menos que cuatro amortiguadores con 98 mm de recorrido.
Desde las llantas de aluminio hasta los brazos de aleación sobredimensionados, cada elemento ha sido diseñado para reducir peso y maximizar el control.
Un motor bicilíndrico de bloque independiente calado a 270º con cigüeñal forjado en una sola pieza: compacto, enérgico y afinado para una entrega progresiva y contundente. Desde el primer giro del puño, CV3 575 responde con un par rotundo que fluye sin esfuerzo.









